Misión personal
PREGUNTA
Hola Leo,
Los articulos sobre coaching transpersonal y coaching desde la consultoría sin duda que se alinean con mi interes e inquietud.
Quiero dejarte la siguiente pregunta :
La “misión” o la razón de ser de cada ser humano, ¿tiene realmente una sola respuesta (es una definición que hace mi ego)?, ¿y que pasa con la realidad transpersonal?Jaime González
¿Que es coaching transpersonal? Todo sobre esto
Gracias
Lourdes Guerra
PERU
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RESPUESTA
Jaime, imagino que su pregunta viene por la idea de que en mi gráfico de representación de dicha realidad transpersonal he colocado a la “Misión o Razón de ser” como permanente, mientras que la “Visión” es variable.
Este artículo también contesta a Lourdes quien puede a su vez acceder al artículo sobre coaching transpersonal para profundizar sobre el tema.
Desde mi perspectiva efectivamente la “Misión” es una y permanente. Ahora bien, esta afirmación necesita clarificarse y argumentarse, dado que uno podría objetar de la siguiente manera, ¿Acaso los seres humanos no percibimos un cambio en nuestra razón de ser a lo largo de nuestra vida y aprendizaje?, ¿No es contrario al ser humano (abierto a la incertidumbre) el hecho de tener solo una razón de ser en la vida (aparentemente cerrada y determinada)? Quizá sea este el sentido de su confrontación del “ego” con lo “transpersonal“.
Antes de pasar a responder concretamente su pregunta, resulta imprescindible aclarar que mi explicación y significado de lo transpersonal es una interpretación personal sobre una realidad esencialista donde lo importante es el significado propio de mi descripción por encima del significante utilizado.
Introducida dicha aclaración, para comprender el significado que le otorgo a la “Misión”, describiré a continuación la relación entre la “naturaleza de la misión” y la “introspección subjetiva” de los seres humanos.
Naturaleza de la Misión
Cuando digo que la Misión es una y permanente, pareciera que estuviera contradiciendo la realidad cambiante y subjetiva del ser humano con la supuesta objetividad de mi afirmación. Sin embargo, debemos comprender que:
- La Misión o Razón de Ser de los seres humanos, y en concreto de una persona, es lo suficientemente amplia como para ir descubriéndola a lo largo de toda la existencia. Este hecho la hace difícilmente descriptible en términos objetivos para el propio ser, e imposible para un individuo externo.
- La “Razón de Ser” (misión) sólo puede ser una, en tanto y en cuanto somos individuos (indivisibles). Si aceptamos que tenemos un cuerpo, una mente y un espíritu, y que todo ello es indivisible y conforma un alma, nos resultará lógico pensar en una “Razon de Ser“. Bajo esta idea, la existencia de varias “razones de ser“, implicaría la aceptación de varios “seres” en uno (etimológicamente hablando es una contradicción hablar de Varias Razones de Ser. En todo caso deberíamos hablar de Varias Razones de Seres).
- Ubicar a la Misión como una respuesta a la Razón de Ser, o a la respuesta de para qué y/o porqué vivo o existo, no implica necesariamente “una respuesta” cualitativa. Teniendo en cuenta que la Misión es “amplia” (punto 1), e indivisible (punto 2) podemos afirmar que es cuantitativamente hablando (si cabe esta expresión), una, pero cualitativamente indescriptible, no articulable en su totalidad.
- Por tanto, si es amplia (1), indivisible (2) y no articulable en su totalidad (3), se percibe a través de la conjunción de los complejísimos sistemas sensoriales interconectados del ser humano como un todo y que podemos denominar “intuición“.
Estas cuatro características de la Misión son suficientes para pasar a explicar la Introspección esencialmente Subjetiva de los seres humanos, y su relación con su “Razón de Ser“.
“Introspección subjetiva” de los seres humanos
Es la introspección individual y subjetiva que el ser humano realiza a través de la intuición la que ofrece a la Misión su carácter aparente de “dinamismo” o “variabilidad”. Pero no es la razón de ser la que cambia, sino más bien la percepción de dicha razón a través de la introspección.
Por ello, en el gráfico mencionado explico que es la “visión” la que cambia mientras que la Misión permanece inalterable. Así, es posible compatibilizar la idea esencialista de unicidad del ser humano, con su carácter dinámico y cambiante, que en definitiva son dos aspectos de una misma realidad.
Ejemplo a modo de conclusión
No son pocas las personas que han descubierto que sus diferentes fases profesionales o personales a lo largo de su vida mantienen un denominador común. En otras palabras su “visión” de sí mismo ha cambiado, pero no su “razón de ser”.
Es notable como personas que han cambiado 3 o 4 veces de profesión, carreras o situaciones personales de pareja, relaciones etc., luego de reflexionar consiguen comprender que sus búsquedas (claramente identificadas) fueron cambiando de forma, pero no de esencia.
Leo Ravier ®






























