Meta-Crisis

17 Mayo 2007

Post Meta-Crisis
Publicado en Top Ten Management Spain

Meta – Crisis

En la primera, tercera y quinta acepción del término “crisis” de la RAE, aparecen los siguientes significados:

1.f. Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente

3.f. Situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese.

5.f. Juicio que se hace de algo después de haberlo examinado cuidadosamente.

La primera acepción del término nos ayuda a comprender “qué es una crisis“. Nos indica que la consecuencia de este “cambio brusco” puede ser tanto “para mejor” como para “peor”. Aceptar que en toda crisis existen tanto “peligros” como “oportunidades” quizá sea la mejor forma de enfrentarse a ellas.

El término “crisis” según el Chino simplificado contiene esta misma idea.
Para los escépticos (o para quienes no sabemos leer o hablar Chino), les recomiendo hacer el siguiente ejercicio: Colocad la palabra “crisis” en el traductor Babel fish y traducidla del Inglés al Chino simplificado. Allí obtendréis estos caracteres:

(crisis)

Si traducís de la misma manera las palabras “peligro” y “oportunidad”, obtendréis lo siguiente:

(peligro)
(oportunidad)
El primer símbolo o ideograma de cada una de las palabras mencionadas (“peligro” y “oportunidad”) conforma la palabra “crisis”, apoyando la idea de la primera acepción del término según la RAE.

La segunda acepción del término según la RAE nos invita a comprender la forma en la que deberíamos “enfrentarnos a la crisis”. El enfrentarse a las “dudas” sobra la continuación, modificación o cese de un proceso o asunto, nos invita necesariamente a ejercer un “stop reflexivo”. Cualquiera que sea la decisión que se tome después de esta reflexión (ya sea continuar, modificar o finalizar), si lo hacemos correctamente, estaremos frente a una “oportunidad” de la que podremos aprovecharnos posteriormente. En caso contrario estaremos frente a un “peligro” inminente. Lo que queda claro, según este análisis, es que tanto el “peligro” como las “oportunidades” de las crisis, no están en la crisis misma, sino en nuestras reflexiones y tomas de decisiones frente a ésta.

Finalmente la tercera acepción del término nos invita a dar “un paso más allá“. Si la primera acepción del término nos indicaba “qué es la crisis realmente”, y la segunda acepción nos mostraba “cómo enfrentarla”, la tercera nos invita más bien a “generarla”. No esperar que “venga a nosotros”, sino buscarla.

Si dedicamos un tiempo (quizá una o dos horas a la semana) a “examinar cuidadosamente” nuestras situaciones, este “juicio” producirá quizá una “crisis” que nos ayude a avanzar, asumir nuevos desafíos, a cambiar y a caminar anticipándonos a la propia “crisis inesperada”.

En este contexto, deberíamos entender que para “crecer” es necesario que el hombre comprenda que debe saber, no sólo enfrentarse a la crisis cuando ésta aparece, sino más bien buscarla para aprender a convivir con ella, y de esta manera generar “oportunidades” y evitar “peligros” futuros.